El próximo sábado 9 de mayo, la Hermandad de Nuestra Señora de Fátima volverá a poner a su titular en las calles, en una tarde que quiere ser reencuentro, memoria y oración compartida con el barrio.
La procesión partirá a las 17.00 horas desde la Iglesia de Fátima y tiene prevista su recogida en torno a las 22.30 horas, recorriendo su entorno más cercano en una jornada que, más allá de lo externo, busca ese pulso íntimo que sostiene a las hermandades durante todo el año.
Estrenos y patrimonio
La salida de este año incorpora distintos estrenos que vienen a enriquecer el patrimonio de la Hermandad desde una línea coherente y medida.
Abrirá el cortejo la Banda de Cornetas y Tambores OJE Hogar Mediterráneo, en un regreso cargado de significado, ya que esta formación tuvo su antiguo cuartel en la actual avenida de Fátima. Su presencia supone, en cierto modo, recuperar un vínculo con el propio barrio.
En el apartado de enseres, se presentan el nuevo guion y la bandera concepcionista, ambas piezas confeccionadas por Adoración Rodríguez Ledesma, que continúan definiendo la identidad de la corporación en torno al dogma de la Inmaculada. Junto a ello, se recupera el antiguo estandarte de la Virgen con los pastorcillos, una pieza que conecta directamente con la memoria de la Hermandad.
El cortejo contará con una estampa singular. La bandera concepcionista irá escoltada por un miembro de los Reales Tercios de España, portando un sable, y por un representante de la Hermandad Nacional Monárquica de España, que portará la luz de la paz de Belén. La escena emite simbólicamente a la defensa del dogma concepcionista, uniendo tradición y significado.
Tras el trono, la Banda de Música del Rincón de la Victoria pondrá el acompañamiento musical a la procesión.
El trono
El trono de Nuestra Señora de Fátima presenta este año diversas incorporaciones que afectan tanto a su estructura como a su estética.
Se ha llevado a cabo la ampliación de la mesa para adaptarla a cuatro varales, incorporando además la encina, elemento directamente vinculado a las apariciones de la Virgen. A ello se suman dos candelabros de plata del siglo XIX y dos ánforas de plata pertenecientes a la parroquia.
El conjunto se completa con los nuevos faldones, obra de Adoración Rodríguez Ledesma, y con seis cirios con flores de cera de diseño salomónico realizados en la cerería La Madrugá de Chiclana. El exorno floral, compuesto por delphinium en tonos azules, rosas , claveles y margaritas, correrá a cargo de H Garden, colaboradores habituales de la Hermandad de la Esperanza de Triana.
En la parte delantera del trono se dispondrán 46 rosas en recuerdo de las víctimas del accidente de Adamuz, en un gesto de cercanía y oración. A los pies de la Virgen se situará un cuenco con arena del santuario de la Virgen del Sol, patrona de dicha localidad, junto a la medalla de su hermandad.
También estarán presentes el lazo de Gran Dama de la Hermandad Nacional Monárquica de España, el fajín de general y el bastón de mando de los Reales Tercios de España, elementos que refuerzan el carácter simbólico del conjunto.
Recorrido y momentos destacados
A lo largo del itinerario se vivirán algunos momentos especialmente significativos.
Habrá un acto en el Colegio San José de la Montaña, así como otro en el Hospital Civil, donde los profesionales de la salud portarán el trono de la Virgen. La procesión se detendrá también en las puertas de la iglesia de San Pablo y en la peña trinitaria, donde participará Miguel Ángel Vargas, sumando su presencia a este tramo del recorrido.
Cultos
La Hermandad celebra la novena en honor a Nuestra Señora de Fátima del 5 al 13 de mayo.
El horario habitual será a las 18.15 horas el rezo del rosario cantado y a las 19.00 horas la eucaristía. El domingo 10 de mayo, de manera excepcional, tendrá lugar a las 11.15 el rosario cantado y a las 12.00 la eucaristía.
El día 8 de mayo se realizará un rosario de antorchas. Tras este acto se entronizará a la Virgen de Fátima y se le impondrán el bastón de mando y el fajín mencionados anteriormente.
La salida de Nuestra Señora de Fátima vuelve a plantearse desde la sencillez, sin renunciar por ello al cuidado en los detalles ni al peso de los símbolos. Una procesión que se construye desde lo cercano, desde el barrio, y que encuentra su verdadero sentido en la mirada de quienes aguardan el paso de la Virgen.






