Hola a todos, mi nombre es Jose María y me acabo de incorporar al grupo de redactores del Periódico El Victoriano.
Quiero dedicar mi primera publicación a mi Barrio en el que tengo la suerte de vivir, que no es otro que el de Fuente Olletas.
Aquí fue donde mis padres, en 1956 se compraron una casa mata en la calle Hermanos Oliver, contando yo solo 5 años.
Han transcurrido desde entonces 7o años, en los que he podido ver como ha ido cambiando.
Su paisaje en nada se parece al actual, aunque aún guarda rincones que mantienen la esencia de aquellos años, como los alrededores del Camino de los Almendrales y la zona cercana al Seminario. La construcción nos ha ido devorando y no lo digo en plan negativo, nos hemos ido modernizando y hoy día somos un Barrio donde puedes cubrir todas tus necesidades sin salir de él.
Conocí la fábrica de Viguetas Marbe, la fábrica de Mármoles, la Carpintería en el pasaje, la construcción de la Gasolinera y la Iglesia de San Antonio María Claret, la Farmacia Garnica, tuve la suerte de probar el estofado de Pepa Mayo y en Don Pollo me tomé algunas copas, vi películas en cine Excelsior y como no en verano, veladas inolvidables con los amigos en el cine de La Fuente y en Las Palmeras.
He disfrutado de la quema de los «Juas» en San Juan, he jugado en el Campo de las Aguas.
En resumen, he tenido una infancia privilegiada en un Barrio envidiable.
He visto varias remodelaciones de nuestra Plaza, la más dolorosa la que realizaron en el año 1961 cuando un absoluto incompetente decidió destruir y reducir a escombros nuestra maravillosa Fuente, construida en el siglo XVIII, que en cualquier lugar hubiera estado protegida como «Bien de Interes Cultural» y esta decisión la tomó, porque estorbaba.
Espero que algún día el Ayuntamiento nos devuelva de alguna forma esa parte de nuestra historia que nos robaron.
Confío con la ayuda de todos, estar a la altura que la revista se merece y quedo a vuestra disposición.





