Villarreal es una ciudad de Castellón de 53.000 habitantes. Tanta importancia tiene el fútbol hoy en día que cuando intentamos buscar información sobre esta población en Internet, lo primero que salta en los buscadores de la web es su club de fútbol. Nadie situaba a esta ciudad española en el mapa hasta 1997, año en el que un señor llamado Fernando Roig -propietario de Pamesa y de Mercadona- decidió apostar por el equipo de su tierra. No tenía ninguna obligación de hacerlo, pero lo hizo. Le gustaba el fútbol y amaba a su tierra. Hoy en día es hijo predilecto de Villarreal. Un título más que merecido.
Su club de fútbol cuenta con 19.000 abonados, 8.000 menos que el Málaga, pero no necesita más para hacer historia en el mundo del fútbol, aunque más bien es su propietario el que está haciendo historia, porque sin su solvencia, sería imposible. Resulta inevitable, a veces, sentir cierta envidia sana. La desdicha de Málaga que jamás ha conocido a un empresario que de verdad apueste por el club de nuestra tierra. Hay población y afición de sobra, pero falta aquello que la ha de hacer grande: un inversor serio, solvente y que sienta los colores. ¿Utópico, verdad?
Hoy tocaba enfrentarnos a ellos en la Rosaleda. Decían que venían en horas bajas. Menos mal. La cuestión es que han pasado por encima de nuestro querido club. Una auténtica apisonadora jugando al fútbol, al primer toque y a una velocidad estratosférica.
Lo curioso es que no empezó mal el partido para el Málaga. No fueron malos sus primeros 15 minutos, donde nos adelantamos en el marcador gracias al gol materializado por Dotor; pero todo fue un puro espejismo. La superioridad de un equipo Champions frente a otro que ha invertido en esta liga lo que no da ni para comprar un piso -300.000 euros-, ha quedado plasmada de forma manifiesta.
La alineación del Málaga ha sorprendido de inicio, quedándose Dani Lorenzo y Rafita en el banquillo, mientras Larrubia jugaba por dentro. En el segundo tiempo, Funes ha tenido que rectificar, ya que sin Lorenzo en la medular el Málaga pierde posesión de balón; y Salinas en la banda izquierda, durante el primer tiempo, se ha visto desbordado en multitud de ocasiones. Aún así, poco se puede objetar ante la exhibición de fútbol del equipo castellonense, que ha hecho lo que ha querido en cada momento del partido, con una posesión de balón del 63% que rara vez permitía al Málaga maniobrar a la contra.
¿Qué necesita el Málaga CF para mejorar? En primer lugar la contratación de un delantero de nivel, algo complicado ya que los mejores juegan en sus respectivos equipos, y sólo podemos acceder en estos momentos al mercado de los que están libres -de dudosa solvencia-. El Málaga debe jugar con dos delanteros, y si agotamos a Adrián Niño y a Chupe en 3 meses, no nos queda nada para culminar la liga. Falta profundidad de banquillo en el ataque malaguista, porque ha quedado claro que el míster no confía en Jáuregui. Pero también necesitamos recuperar cuando antes a Murillo y Calero. El primero porque ha demostrado ser un central de primer nivel, y el segundo porque también lo es y acredita mucha experiencia en Primera División.
¿Y qué necesitamos más? Dejar atrás al Real Madrid, Atlético de Madrid y al Villarreal. Sólo nos ha faltado el FC Barcelona en 6 jornadas para completar el póker de equipos champions. En España sólo hay 4 equipos intratables en su juego por presupuesto, y el Málaga ya se ha enfrentado a tres. Por delante el calendario se suaviza un poco. Y conseguiremos la primera victoria. Y cuando esta llegue, lo hará la tranquilidad necesaria para jugar sin tanta presión.






