HUMANIZANDO A… ANTONIO RENGEL

Humanizando a… nace con un propósito sencillo: descubrir a la persona que existe detrás del personaje. Más allá de los titulares, los éxitos y la exposición pública, queremos acercarnos a las emociones, los recuerdos, los miedos, los sueños y las experiencias que han marcado la vida de quienes admiramos. Porque antes que artistas, deportistas, empresarios, comunicadores, etc., son seres humanos con historias que merecen ser contadas.

De la adrenalina de la grada a la defensa de la profesión: Antonio Rengel se confiesa en «Humanizando a…»

Hay nombres que en Málaga evocan tardes de radio pegada a la oreja, la emoción compartida en el Martín Carpena o La Rosaleda, y el eco de los grandes hitos que han marcado el deporte de nuestra provincia. El nombre de Antonio Rengel está ligado indisolublemente a las ondas, a la crónica apasionada y a esa inconfundible voz que durante décadas ha narrado la actualidad desde Canal Sur y otras grandes emisoras. Hoy, como presidente de la Asociación de Periodistas Deportivos de Málaga (APDM) —y recientemente integrado en la directiva nacional—, encabeza con orgullo la defensa de un oficio tan exigente como es el periodismo. Pero para quien escribe estas líneas, encontrarse con él significa asomarse al compañero de mirada limpia, al maestro del protocolo y al apasionado de la comunicación que siempre tiene un gesto generoso. Hoy, los caminos de la vida nos sientan frente a él. Para nuestra sección «Humanizando a…» en El Victoriano, dejamos a un lado los micrófonos de la retransmisión, las clasificaciones y la prisa del pitido final. Nos reencontramos con el hombre cercano, con el vecino de Alhaurín de corazón universal y con los valores de un profesional íntegro, en una conversación que destila memoria, compañerismo y mucho corazón.

1. ¿Quién eres realmente cuando nadie te está Mirando
Una persona normal que vive intensamente cada día.

2. ¿Qué recuerdo de tu infancia sigue acompañándote hoy?
Todos. El sonido de la pelota en la calle que nos animaba a salir, la moto de mi abuelo que nos traía fruta del campo, la tienda de campaña casera de la playa, el rosco que hacía mi abuela para cada cumpleaños… Tengo muy marcadas todas las imagenes y los sonidos de mi infancia.

3. ¿Qué le dirías al niño que fuiste?
Que cuanto desearía volver de vez en cuando, cerrar los ojos y viajar al pasado aunque después tuviera que volver al presente.

4. ¿Cuál ha sido el momento que más ha cambiado tu vida?
Sin duda la muerte de mi hermano. Significó un antes y un después, fue un choque brutal que me hizo dudar de todo

5. ¿Qué miedo has tenido que vencer para llegar hasta aquí?
He sido muy afortunado, he ido teniendo oportunidades a medida que he ido creciendo. Solo he tenido el miedo a no responder a la confianza que depositaban en mí.

6. ¿Cuál ha sido la herida que más te ha enseñado?
Me quitaron de la dirección de un programa porque el director del medio tenía una cuenta pendiente conmigo dado que años atrás me había negado a seguir criticando por cuestiones no deportivas a un presidente de un club. Pusieron a un recomendado que perdió mas de la mitad de la audiencia en dos meses cuando tanto nos había costado conseguirla a todos los compañeros.

Aquello fue duro pero me enseñó que había criterios contra los que no podia luchar y que a veces pasan las cosas para que se valore tu trabajo aunque al principio no te des cuenta.

7. ¿Qué persona ha marcado tu vida para siempre y por qué?
Mi padre. Era muy severo pero, con tanta gente que he tenido la suerte de conocer, nunca me encontré con nadie que tuviera tantos valores, sentido de la responsabilidad y justicia, talante e inteligencia. Está presente en cada uno de los días de mi vida.

8. ¿Qué sacrificio te ha dolido más hacer para conseguir tus sueños?
Estudié en Madrid trabajando todo el tiempo, especialmente en un colegio cuidando niños, también cogiendo teléfonos de madrugada en una emisora… Hubo momentos duros porque era muy joven y llevaba una vida de adulto.

9. ¿Hay algo que la gente suele asumir sobre ti y que está muy lejos de la realidad?
He sido muy exigente con los demás cuando he estado en puestos de responsabilidad. Eso te genera una fama que no siempre puedes endulzar dándote a conocer fuera del trabajo. Pero nunca me ha importado mucho, si me sentía tranquilo con mi conciencia lo demás daba igual. He aprendido a actuar sin pensar en lo que puedan pensar los demás porque es imposible contentar a todos, solo puedes decidir con el mayor criterio profesional posible y tratando de ser justo, lo demás no lo puedes controlar.

10. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y qué provocó ese momento?
Mucho en la muerte de mi padre en enero de 2025, y recientemente en la muerte de mi amigo Curro, con él se fue una parte de mi vida porque estábamos muy unidos. El maldito cáncer me ha quitado mucho.

11. ¿Qué es lo que más agradeces en esta etapa de tu vida? Tener la sensación que hice todo lo posible por ayudar a alguien y que esa persona se de cuenta aunque no me lo diga.

12. ¿Qué te sigue quitando el sueño?
Cualquier preocupación o inquietud que tenga. Si tengo algo en la mente le doy mil vueltas durante la madrugada con la almohada.

13. ¿Qué te devuelve la paz cuando todo parece derrumbarse?
La sensación de que hice todo lo que estuvo en mi mano

14. ¿Cómo te gustaría que te recordaran cuando ya no estés?
Como un periodista de pasión que siempre intentó hacerlo lo major possible y como alguien que siempre intento ayudar al que podia.

15. Cuando se apagan las cámaras, los focos y los aplausos… ¿quién queda?
El hijo de D. Antonio el maestro y de María Cortés, el niño de Alhaurín que sigue soñando con la pelota en la calle Albaicín.

Y así, después de dejar a un lado los títulos, los reconocimientos, los focos y todo aquello que el público conoce, llegamos al final de este encuentro con Antonio Rengel.

Gracias por abrirnos una puerta mucho más difícil de atravesar que cualquier escenario, despacho, estudio o terreno de juego: la puerta de tu vida. Gracias por compartir recuerdos, emociones, heridas, sueños, miedos y esas pequeñas verdades que, al final, son las que realmente nos permiten conocer a la persona que hay detrás del personaje.

Porque eso es, precisamente, Humanizando a… detenernos por un instante, mirar más allá de lo que todos ven y descubrir que detrás de cada nombre conocido hay una historia, una infancia, unas luchas, unos silencios y un corazón que siente como el de cualquiera de nosotros.

Gracias, Antonio, por regalarnos tu tiempo, tu cercanía y, sobre todo, tu verdad. Ha sido un placer conocerte un poco más, pero, especialmente, descubrir a la persona que permanece cuando se apagan los focos.

Y ahora que cerramos estas páginas, surge inevitablemente una nueva pregunta…

¿Quién será el próximo protagonista de “Humanizando a…” en El Victoriano?

Alguien conocido. Alguien con una historia que merece ser escuchada. Alguien que, quizás, creemos conocer… pero del que todavía nos queda mucho por descubrir.

La respuesta llegará muy pronto.

Porque detrás de cada persona hay una historia.

Y nosotros seguiremos aquí, dispuestos a leerla.

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