Mucha expectación en el Carpena, para ver al renovado Unicaja, contra un viejo conocido del club malagueño y, sobre todo, de nuestro entrenador, Txus Vidorreta, ex técnico del Laguna Tenerife.
Unicaja comenzó con el mismo quinteto que en el inicio de liga en Madrid (Perry, Hunt, Brazdeikis, Noua, Kravish).
Al comienzo del partido, el equipo cajista cogió las primeras diferencias, con un Perry que salió muy enchufado, anotando en este primer cuarto 12 puntos, pero el equipo canario, con un gran Gay, acabó igualando el cuarto (23-21).
En el segundo cuarto, muy parecido al primero, muy igualado, con alternancias en el marcador, con un Tenerife moviendo muy bien la pelota y encontrando tiros liberados, sobre todo en las esquinas, llegando al descanso con tablas en el marcador (39-39).
Al comienzo de la segunda parte, Unicaja se desdibujó, donde las individualidades del juego exterior tinerfeño hicieron romper el partido, con un Gay estelar y, sobre todo, la enésima exhibición de Huertas, que sigue dando clases magistrales a sus 43 años.
El equipo malagueño, muy dependiente de Perry, no supo romper la defensa del equipo canario, donde me gustaría señalar la intensidad de Hunter, que supo maniatar a Willy Hernangómez y Kravish durante todo el encuentro.
En el último acto empezamos ya con desventaja, pero en solo 2 minutos, los cajistas encajaron un parcial de 8-0, que ponía un (55-67).
El equipo malagueño, que tras más de 4 minutos sin anotar cortó el parcial en contra con un lanzamiento de media distancia de Kravish, fue el momento en que los cajistas reaccionaron, donde el acierto y el coraje de Noua hicieron que los malacitanos se acercaran en el marcador (71-75), pero dos triples de Jaime Fernández apagaron toda esperanza de victoria, pese a los intentos de un incansable Perry.
Segunda derrota de Unicaja en sendos partidos disputados en el inicio de temporada de la ACB. Está claro que este equipo necesita tiempo y paciencia con las nuevas incorporaciones. Esto se ha notado en detalles que, con un equipo más rodado, seguramente alguno de estos partidos hubiera caído del lado cajista.
Hay que sumar las bajas importantes de Díaz, Pérez, Nzosa y Kalinoski. Se notaron a la hora de tener una rotación más larga, sobre todo en el juego interior, llegando a jugar minutos con Barreiro de 4.
El club trabaja para reforzar la posición de pívot y su llegada parece cada vez más necesaria. La exigencia de la temporada y la acumulación de partidos hacen imprescindible contar con una rotación interior más amplia.
Además, el calendario no da tregua. El próximo 7 de octubre comienza la BCL, competición fetiche para Unicaja, y el conjunto malagueño afrontará cuatro partidos entre la competición europea y la ACB en apenas 15 días.
La aventura europea comenzará ante Juventus Utena. Después de este complicado inicio de temporada, el objetivo es claro: conseguir cuanto antes la primera victoria oficial y comenzar a recuperar sensaciones.






