La Asociación de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de los Submarinistas, ha presentado ya su
cartel anunciador, que a su vez rinde pleitesía un año más tanto a su Virgen como al mes que
protagoniza. Fernando Núñez ha realizado la pintura de este año 2025. Por su parte, Mariluz
Aguilar-Galindo ha vuelto a hacer gala de su taxativa capacidad periodística y amplio bagaje en este
tipo de eventos para exaltar la obra. El pregón de esta edición ha corrido a cargo de Rafael
González, presidente del Club Deportivo El Sedal. Si bien, no hay mejor carta de presentación en
este ámbito cofrade que subrayar su devoción a los titulares del Rico y el Amor. El coro Son de
Málaga, recurrente colaborador, ha amenizado esta presentación de carácter anual en la que el
propio presidente de la asociación, Óscar Cañete, ha sido el maestro de ceremonias.

En ese 13 de junio, cuando se habló del mar y la fe, se dieron cita rostros conocidos de nuestra
sociedad malagueña; esto es por ejemplo: Carlos Conde, concejal del Distrito Este; la pintora
Conchi Quesada; Juanjo Molares, de la Asociación Vecinos de La Roca; o, también; la Hermandad
de Legionarios El Blocao; la Asociación de Vecinos Victoriana de Capuchinos, la Hermandad del
Carmen de Pedregalejo; la Comandancia Naval de Málaga; o el Grupo Municipal Vox; entre otros.
Unas gafas de buceador alojadas en la tierra, la medalla corporativa pendiendo de la boca del delfín
que recuerda a los de su peana de procesión y, en la pintura, sobrevuela la imagen gloriosa a modo
de fiel custodia en la inmensidad del patente mar como relicario carmelita. Así se presenta, groso
modo, la obra que define la barriada de La Malagueta; cada mes de julio ex profeso, cada día del
año en particular. Y es que, la devoción a la ‘Estrella de los Mares’ se extiende a lo largo del
calendario y, por supuesto, en todos los aledaños de nuestra ciudad

Los cristianos, devotos y cofrades de María (en este orden) besamos su escapulario cada 16 de julio.
‘Lor’ a ti, celestial princesa, cuando Málaga vitorea en procesión tan graciosa belleza. Un altar
efímero se efectúa en la playa de La Malagueta para acoger la Virgen que solo en su festividad se
extrae del fondo marino. Son sus submarinistas los que desarrollan tal menester para luego
trasladarla a ese altar, frente a miles de miradas en oración. Tan popular como fiel cita también la de
su procesión con una presea de orfebrería plateada para la ocasión sobre su cabeza. La Señora del
Carmen se sumergió por primera vez el 8 de diciembre de 1981, tal y como reza la propia
asociación en sus portales oficiales. Realizada en marmolina, la imagen tuvo desde entonces su
particular ‘capilla’ en el conocido Roqueo del Perro, situado frente al Paseo Marítimo Pablo Ruiz
Picasso, en una profundidad de 10 metros.
En efecto, esa capilla/hornacina se da a partir de una estructura de hormigón para proteger a la
Virgen de los temporales e incidentes de pesca. Aunque, como así toda capilla tiene su templo, esta
del Carmen de Submarinistas tiene el mar de Málaga como catedral. La mayor de todas, divina y
natural. Pues fue el mismo Dios, que con su voluntad sobre los malagueños, sirviera de perfecto
arquitecto.






