La presencia de las imágenes peregrinas de Nuestra Señora de Fátima ha sido, desde mediados del siglo XX, un medio poderoso de evangelización, comunión eclesial y consuelo espiritual para millones de fieles en todo el mundo. Entre ellas, una destaca de forma singular: la imagen peregrina que, tras las grandes misiones internacionales de 1948 y 1950, no regresó al Santuario y permanece desde entonces en Málaga (España), donde ha suscitado una arraigada y creciente devoción popular.
Con este trasfondo, conversamos con el Padre Carlos Manuel Pedrosa Cabecinhas, Rector del Santuario de Fátima, para conocer su visión pastoral e histórica sobre esta particular historia de fe y su proyección futura.
Antes de dar inicio a la entrevista, queremos expresar nuestro agradecimiento por su amable predisposición y la apertura con la que ha aceptado compartir este espacio con nosotros.
Espiritualidad y significado mundial
¿Qué representa, desde el corazón del Santuario de Fátima, la espiritualidad que rodea a la Virgen en el contexto del mundo actual?
La Virgen Santa María ejerce un profundo poder de atracción en el corazón del pueblo cristiano, evidente especialmente en los numerosos santuarios dedicados a ella. Estos lugares sagrados se han convertido en puntos centrales de la nueva evangelización, impactando profundamente la vida de los creyentes y también de quienes se han alejado de la práctica de la fe. Incluso entre estos, es frecuente encontrar una conexión íntima y persistente con Nuestra Señora.
Como símbolo de protección, ternura, resistencia y fortaleza serena, la Virgen María sigue siendo buscada por quienes anhelan consuelo, orientación y un sentido más profundo para la vida. En una época marcada por la complejidad, por la soledad y por la frialdad de las relaciones humanas, la devoción mariana representa la esperanza de una humanidad que busca el amor, la reconciliación y la renovación espiritual.
¿Cómo ha influido la devoción a la Virgen de Fátima en la vida espiritual de las distintas culturas a lo largo del tiempo?
La devoción a la Virgen de Fátima no conoce fronteras geográficas, políticas ni, incluso, religiosas. Ha tenido, y sigue teniendo, un profundo impacto en la vida espiritual de diferentes culturas a nivel mundial que, adaptándose a sus contextos, consiguen preservar y difundir la esencia del Mensaje de Fátima: oración, conversión y reparación.
Desde Europa hasta Asia, desde América hasta África, son muchas las comunidades que consideran a la Virgen María como madre intercesora y protectora ante las adversidades. En países que vivieron bajo regímenes totalitarios, por ejemplo, la devoción a Nuestra Señora se convirtió en un símbolo de resistencia espiritual, fortaleciendo la fe y la esperanza de quienes fueron objeto de persecución religiosa.
Imágenes en misión
¿Cuántas imágenes peregrinas de la Virgen de Fátima han partido desde aquí a misiones por el mundo?
El suceso de la primera peregrinación mundial de la Imagen de la Virgen Peregrina de Fátima, iniciada el 13 de mayo de 1947, motivó numerosas peticiones al obispo de Leiria para recibir la visita de una Imagen de Nuestra Señora de Fátima en sus comunidades o diócesis. Por esta razón, numerosas imágenes partieron del Santuario de Fátima con destino a diversos lugares, transportando un gran valor simbólico, pues provenían del lugar de las apariciones de Fátima. Actualmente, el Santuario de Fátima cuenta con trece imágenes de la Virgen Peregrina de Fátima, doce de las cuales peregrinan regularmente y todas regresan al Santuario tras sus peregrinaciones.
¿Existen registros detallados de los destinos de cada una de estas imágenes?
La Santuario de Fátima asume como misión, entre otras, la de promover el estudio de la historia y el mensaje de Fátima, por lo que procura recopilar y archivar toda la documentación posible, incluyendo la relativa a las imágenes de Nuestra Señora de Fátima. Cabe destacar que el registro más sistemático de los viajes de las imágenes de la Virgen Peregrina del Santuario de Fátima es una práctica más reciente, por lo que aún no es posible la elaboración de una lista detallada.
Misión especial de las imágenes
¿Tenían estas imágenes peregrinas una misión espiritual o simbólica específica al ser enviadas a diferentes países?
Las imágenes de la Virgen Peregrina de Fátima que parten del Santuario hacia los más diversos destinos alrededor del mundo proclaman el Mensaje de Fátima y el propio catolicismo, tanto como misioneras en territorios descristianizados como evangelizadoras en comunidades cristianas, pues María siempre señala el camino hacia Dios. Además de eso, estas imágenes parten del lugar de las apariciones de Fátima, lo que refuerza el valor simbólico de estas visitas, ya que es como si la propia Virgen María se convirtiera en peregrina y caminara hacia los devotos de Fátima, lo que inevitablemente significa que es un momento muy especial para quienes las acogen.
¿Se encomendaba a cada imagen una intención concreta o una función pastoral en su lugar de acogida?
Las visitas de las Imágenes de la Virgen Peregrina de Fátima siempre se consideran un momento especial para quienes las reciben, pudiendo tener diversos propósitos que justifiquen la realización de la peregrinación, como la celebración de un jubileo diocesano o parroquial, de una fecha especial para Fátima, entre otros. Estas intenciones son formuladas por los obispos y otros agentes pastorales que solicitan las imágenes.
Fidelidad devocional
¿Estas imágenes representan fielmente la devoción y espiritualidad de la Virgen titular del Santuario?
Estas imágenes son siempre un icono del Mensaje de Fátima y del atractivo que este Mensaje deja para la humanidad.
¿Se diseñaron con algún criterio simbólico que mantenga viva la conexión espiritual con el lugar original de las apariciones?
Todas las imágenes de Nuestra Señora de Fátima, independientemente de su iconografía, tienen una conexión especial con el lugar de las apariciones, ya que quienes le rinden devoción lo hacen en comunión con los peregrinos del Santuario. Además de eso, al experimentar esta devoción, reproducen los rituales y la identidad de Fátima, como el rezo del rosario, las procesiones de las velas, etc.
El caso de Málaga
La imagen que llegó a Málaga y no regresó al Santuario: ¿Tiene este hecho alguna explicación especial desde el punto de vista espiritual o pastoral?
En este caso, D. José Alves Correia da Silva, entonces obispo de Leiria, decidió atender positivamente la petición de D. Ángel Herrera Oria, obispo de Málaga, para que la imagen permaneciera en Málaga. La petición del obispo de Málaga refleja la importancia del culto a la Virgen de Fátima a mediados del siglo pasado, cuando el mundo, a escala internacional, reconoció la relevancia del Mensaje de Fátima para la humanidad.
¿Se podría considerar que esta imagen encontró allí una nueva misión que justificara su permanencia?
La misión de la Virgen de Fátima en Málaga es la misma que la de María en todo el mundo: anunciar el Evangelio de su Hijo en el tiempo en que vivimos.
Sobre la veneración y su relación con la imagen titular
Teniendo en cuenta que la imagen de la Virgen de Fátima que actualmente se venera en Málaga fue la única de las imágenes peregrinas que no regresó al Santuario tras las grandes misiones internacionales de 1948 y 1950, ¿considera que esta imagen, por su historia y carácter excepcional, puede recibir la misma veneración que la imagen titular del Santuario de Fátima en Portugal?
Es importante aclarar que Málaga recibió la visita en 1948 de la Imagen Peregrina n.º 1, que ahora se venera en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en el Santuario de Fátima. Dos años más tarde, recibió otra imagen de Nuestra Señora Peregrina, que acabó siendo venerada por los malagueños.
Como nos recuerdan los documentos de la Santa Sede, todas las imágenes de María son vehículos especiales para que quienes las veneran lleguen a Dios. La veneración que les ofrecemos nos acerca a Dios y nos hace hermanos en la misma fe. Por lo que me llega, estoy seguro de que la imagen venerada en Málaga da abundantes frutos para la evangelización.
Experiencia personal y valoración del templo en Málaga
Durante su visita a Málaga el pasado mes de marzo, ¿Qué impresión le produjo encontrarse frente a esta imagen peregrina, única en su naturaleza? ¿Qué opinión le merece el templo en el que se encuentra actualmente? Y, teniendo en cuenta que esta imagen es la única establecida de forma permanente fuera del Santuario, ¿cree que este templo podría llegar a recibir el reconocimiento oficial como “Santuario”?
Durante mi visita a Málaga el pasado marzo, me complació descubrir que el paso del tiempo no ha alterado la conexión entre la Iglesia de Málaga y el Santuario de Fátima, y que la comunidad malagueña mantiene una fuerte devoción a Nuestra Señora. Esto es una clara expresión de la importancia y el impacto del fenómeno de las Apariciones también en España, donde los fieles se reúnen en oración con prácticas devocionales muy similares a las de Fátima.
En cuanto a la posibilidad de declarar «santuario» a la iglesia donde se encuentra la imagen, esta decisión siempre recae en el obispo diocesano, según lo establecido por el Código de Derecho Canónico: discerniendo la oportunidad de la decisión y reconociendo su importancia como lugar de peregrinación, el obispo diocesano puede declararla santuario.
Futuro de la devoción a Nuestra Señora de Fátima en España
Mirando hacia adelante, ¿Cómo imagina el futuro de la devoción a Nuestra Señora de Fátima en España, y en particular la que se vive en torno a la imagen peregrina de Málaga? ¿Qué iniciativas pastorales, peregrinaciones, acuerdos entre diócesis o colaboración con el propio Santuario de Fátima podrían favorecer su crecimiento y una vivencia más profunda del mensaje de Fátima entre las comunidades españolas, especialmente entre los jóvenes?
La devoción a Nuestra Señora de Fátima en España, como en muchos otros lugares del mundo, se enfrenta a sociedades cada vez más secularizadas. El futuro dependerá, entre otros aspectos, de la capacidad de renovación y de adaptación de las acciones pastorales a los desafíos de las comunidades.
Cada lugar de devoción debe atender sus necesidades específicas y potenciar su propia riqueza entre quienes desea acoger y servir.
Padre Carlos Manuel Pedrosa Cabecinhas, le agradecemos profundamente su tiempo y la claridad de sus respuestas. Antes de concluir, ¿quisiera dirigir unas palabras finales a los fieles de España -y muy especialmente a los devotos de la imagen peregrina de Málaga- animándolos a vivir y a difundir el mensaje de Fátima?
En un mundo tan marcado por la incertidumbre y la búsqueda constante del sentido, María, con su bondad maternal, nos acoge y nos invita a volver nuestro corazón hacia Dios, a renovar nuestra confianza en su misericordia y a ser instrumentos de paz en nuestras comunidades.
Que la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima continúe siendo un símbolo de protección y fortaleza espiritual. Que nos inspire a cada uno de nosotros a ser testigos vivos de su ternura y compasión, y a llevar su luz donde prevalece la oscuridad.
Como se refirió el Papa León XIV en la clausura del 26.º Congreso Mariológico Mariano Internacional en la Pontificia Universidad Antonianum: «una piedad y una práctica marianas, orientadas al servicio de la esperanza y del consuelo liberan del fatalismo, de la superficialidad y del fundamentalismo; toman en serio todas las realidades humanas, empezando por los últimos y los descartados».






