El Málaga CF ha conseguido un empate ante el Celta de Vigo en el minuto 84 que nos ha sabido a victoria, fundamentalmente por la forma en la que se ha producido y a tenor de lo visto durante todo el partido. Sin ánimo de ser exhaustivo, reproduciré en una serie de puntos la valoración que podemos hacer de este empate:
1. El peor encuentro en mucho tiempo. Hacía casi un año que el Málaga no jugaba tan mal al fútbol como lo ha hecho hoy en Vigo. Por momentos hemos visto un Málaga irreconocible, impropio del sello personal que Funes ha dejado impreso en este equipo. Hace un año el Málaga era lento en las transiciones, tenía la posesión del balón, pero en campo propio, jugaba en exceso hacia atrás y en horizontal. Perdía balones absurdos en el centro del campo y apenas los “robaba” porque los futbolistas llegaban tarde a los envites. Se jugaba con poca intensidad y se ejercía poca presión sobre la salida de balón del adversario. Todo esto cambió con Funes. Por eso esta tarde ha podido cundir cierta preocupación en la afición por el juego del equipo. Vamos a considerar que en el momento que consigamos ganar un partido, cualquier precaución con respecto a la categoría será disipada, y los futbolistas volverán por sus fueros a practicar el fútbol que saben hacer. Queremos un Málaga con posesión de balón y que imprima velocidad a la circulación del mismo. No queremos fútbol rácano orientado hacia la consecución de un punto cuando juguemos fuera de casa.
2. La importancia de Adrián Niño. Hoy ha quedado demostrada la soledad, más que evidente, que lleva soportando Chupe desde el comienzo de liga. En el momento que ha entrado en juego Adrián Niño, el Málaga ha vuelto a llevar cierto peligro en el área contraria. Porque el roteño es un delantero de características distintas a Chupe, un buen complemento. De los que con un par de chispazos puede solucionar un partido. Y ojo, eso también lo puede hacer Chupe, pero necesita liberarse un poco de la lucha titánica que lleva ejerciendo contra los centrales adversarios desde comenzó la liga. Necesita ayuda, y esa ayuda ya ha llegado…
A Adrián Niño Le pueden bastar dos toques inverosímiles de balón, a corta o larga distancia, para hacer gol. Hoy ha sido suficiente su buena colocación a la salida de un saque de esquina para alojar en balón en la red de un soberbio testarazo. Por lo tanto, la mejor noticia de la tarde ha sido la vuelta de Adrián Niño, tras la lesión que sufrió en el Torneo Costa del Sol.
Pero hay más. El club representativo de la quinta capital de España no puede estar a expensas de que uno de sus delanteros se lesione un par de meses para que no pueda sumar victorias. Urge la contratación de algún delantero de calidad contrastada que pueda estar en la retaguardia para salir aunque sea 30 minutos. Los hay que se han quedado sin equipo por las circunstancias que sean -a veces por su avanzada edad-, pero no sería la primera vez que este tipo de fichajes dan buen resultado. A ver si Loren y Funes aciertan en la elección dada las condiciones físicas de los que suenan como candidatos para el Málaga.
La liga se antoja larga y pueden sobrevenir lesiones. El Málaga tiene un entramado defensivo aceptable, también lo es su centro del campo, pero arriba, anda huérfano. Queda claro que el míster no confía plenamente en el atacante Jáuregui. Apenas jugó la temporada pasada y esta tampoco tiene visos de que vaya a participar.
3. Pocos destacados. Larrubia no ha tenido su tarde, tampoco Dani Lorenzo. Izan Merino ha cometido algunos errores impropios. Galilea ha jugado más con el portero que con los centrocampistas o laterales… Y así podríamos seguir. Quizás Ramón ha aportado algo de criterio en el centro del campo. Y ha destacado como siempre Alfonso Herrero, al que felicitamos por su reciente paternidad.
4. Ante el Villarreal, la primera victoria. El próximo jueves, en horario complicado para ser un partido entre semana (a las 21,30 horas), el Málaga tiene la oportunidad sumar sus primeros 3 puntos en la Rosaleda. No será fácil, ya que enfrente tendremos a un equipo que disputa Liga de Campeones; o quizás por eso sea más fácil ganarles. Estos equipos vienen a jugar al fútbol y a dejar espacios. A ver si los aprovechamos.






