Certamen Malagueñas de Fiestas

ESTE AÑO SE HA CONSUMADO LO QUE YA NOS TEMÍAMOS Y ANUNCIAMOS

¡¡¡NO HABRÁ CERTAMEN DE MALAGUEÑAS DE FIESTA EN 2025!!!

Tal y como anunciábamos en el periódico El Victoriano en septiembre de 2022, texto que me permito reproducir a continuación, ya anunciaba el peligro del futuro de este Certamen, viendo la evolución de este, así como la estructura de esta joya musical, autóctona de Málaga y su provincia, que la desidia y falta de interés y trabajo, han condenado a su suspensión, al menos este año, aunque me temo lo peor, y no me valen los “parches” que se puedan improvisar para lavar la imagen.

Doy fe, porque han sido muchos los años que he dedicado desde el inicio de la segunda etapa que comenzó en 1999, que requiere mucho trabajo esfuerzo y dedicación. Organizar el Certamen exige desde el minuto uno, implicación de los responsables; creación y modificación de las bases si fuese necesario, dedicación y atención a todos los implicados, especialmente compositores, intérpretes y atención especial a los grupos de baile, que son los destinatarios finales y que ponen la belleza plástica de baile.

Lo bueno, lo que realmente merece la pena, hay que dedicarle esfuerzo y mucho trabajo y las Malagueñas de Fiesta se lo merecen.

¡VIVAN LAS MALAGUEÑAS DE FIESTA!

TRANSCRIPCIÓN DEL ARTÍCULO ANTERIOR

Tras dos meses sin acudir a la cita con estas páginas por motivos estrictamente personales, retomo en esta edición pidiendo perdón a todos los compañeros de redacción y a los lectores.

Debería dedicar este espacio para hablar de las canciones del verano, aquellas que de forma insistente y a veces machacona, ponen la banda sonora al periodo estival. Podríamos también hablar de la multitud de conciertos que se han venido sucediendo a lo largo del verano en distintos escenarios de Málaga y provincia, pero creo tener el deber y el derecho, por la implicación personal que he tenido y el mucho tiempo y esfuerzo invertido en la defensa y puesta en valor de esta joya musical autóctona de nuestra tierra como son las Malagueñas de Fiesta, que en los últimos años han sufrido un lamentable retroceso, concretamente hasta el año 1999. Señalo esta fecha porque fue exactamente cuándo ante la escasa popularidad y participación de autores e intérpretes en las convocatorias del certamen que se había creado en 1985 a iniciativa del malogrado músico y cantautor malagueño José María Alonso, junto a Manuel Garrido y otros músicos y folcloristas, establecieron la métrica musical que desde entonces es respetada por todos los compositores, de tal forma que cualquier grupo de baile puede desde entonces interpretarla sin ninguna dificultad, ya que la estructura es única e inamovible, algo que antes había ciertas diferencias según el lugar de procedencia del grupo que bailaba estas melodías desde mediados del siglo XVIII, cantes y bailes con la estructura melódica de los primitivos fandangos y derivados de los que se ejecutaban en las escuelas de Danza Bolera. Me refería a ese año 1999 porque había caído en una preocupante decadencia dicho certamen, con una escasa participación, al igual que la última edición celebrada este año, siendo Concejal de Cultura Antonio Garrido Moraga, se dirigió a la Federación Malagueña de Peñas, a fin de trabajar conjuntamente en la puesta en valor del Certamen. Trabajando sin escatimar esfuerzos con academias de baile, compositores e intérpretes, así como modificando las bases y adaptándolas a los nuevos tiempos y a las demandas de los participantes, pasamos de una sola gala con diez composiciones a concurso hasta llegar a tener que realizar dos semifinales y la gran final rebasando el número de cuarenta, las composiciones presentadas a concurso, trabajando año tras año en la adaptación de las bases a las demandas del momento, tales como establecer categorías para solistas, grupos y coros por ejemplo, y la inestimable colaboración de los grupos de baile, que en definitiva son los que dan visibilidad y ponen la belleza plástica a estas composiciones que históricamente nacieron para celebrar cualquier acontecimiento festivo desde hace más de dos siglos y medio.

Dado que he sido uno de los que han invertido muchas horas de trabajo, esfuerzo y dedicación a revitalizar esta singular y autóctona joya musical malagueña, creo que estoy en mi derecho de criticar la desidia, o lo que es peor, la incapacidad de los actuales implicados en la organización. Siento mucha pena al ver como en los últimos años ha venido decayendo, hasta llegar, como es el caso de este último año, a once malagueñas presentadas a concurso, y en una sola gala final, en lo que es un retroceso si nos atenemos al número de participantes, hemos vuelto al año 1999.

Como este espacio está dedicado a la música, quiero aprovechar para explicar brevemente, para aquellos que sientan curiosidad, la estructura musical de la Malagueña de Fiesta, tal y como fue fijada por José María Alonso, que por cierto, lleva el nombre del memorial a propuesta nuestra, tras el fatídico accidente que acabó con su vida.

La malagueña de fiesta según los cánones antes señalados son: Una “entrada” o introducción, opcional, formada por un grupo de versos libres, normalmente seis, a modo de “abandolao” con o sin música, que dan paso al primer “paseíllo” que puede repetirse a modo de estribillo delante de cada una de las tres “coplas” de veinticuatro compases de tres por cuatro que completan la composición, o bien tener cada uno de ellos texto diferente, pero siempre ajustados a la medida musical de diez compases de tres por cuatro. El tempo musical de los “paseillos” es más lento que el de las “coplas” que los anteceden, de ahí que los últimos tres compases de éstas, se ralenticen para preparar la entrada al “paseíllo” que le sigue.

Ojalá revierta esta triste y penosa situación actual, para que en todas las celebraciones, ferias y fiestas de nuestra tierra, los grupos de baile sigan interpretando las nuevas creaciones, así como las clásicas, como así ha sido a lo largo de los años.

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