Humanizando a… nace con un propósito sencillo: descubrir a la persona que existe detrás del personaje. Más allá de los titulares, los éxitos y la exposición pública, queremos acercarnos a las emociones, los recuerdos, los miedos, los sueños y las experiencias que han marcado la vida de quienes admiramos. Porque antes que artistas, deportistas, empresarios, comunicadores, etc., son seres humanos con historias que merecen ser contadas.
Del triunfo absoluto en las tablas a la verdad sin libretos: Manolo Medina se confiesa en «Humanizando a…»
Hay nombres que en Málaga evocan teatros llenos hasta la bandera, risas compartidas que curan cualquier día gris y esa maravillosa capacidad de conectar con el público desde la absoluta autenticidad. El nombre de Manolo Medina está ligado indisolublemente al éxito teatral de nuestro país, un creador e intérprete todoterreno que hizo historia en los escenarios con comedias memorables que batieron récords de funciones por toda la geografía española. Pero para quien escribe estas líneas, encontrarse con él significa asomarse a la Málaga que respira arte por los cuatro costados, esa que no necesita de artificios para emocionar porque le sobra carisma, salero y verdad. Detrás del actor brillante y del monologuista genial que maneja los tiempos de la comedia como nadie, se esconde un hombre de una sensibilidad desbordante, generoso con sus compañeros y profundamente orgulloso de sus raíces andaluzas. Hoy, los caminos de la vida nos sientan frente a él. Para nuestra sección «Humanizando a…» en El Victoriano, dejamos a un lado los libretos, los aplausos del patio de butacas y el foco del escenario. Nos reencontramos con la persona de mirada franca, con el conversador entrañable que siempre habla desde el corazón y con el alma de un creador incansable, en una conversación que destila memoria, risas verdaderas y pura emoción.
1. ¿Quién eres realmente cuando nadie te está mirando?
Soy muchas cosas, pero sobre todo excesivamente transparente.
Soy exactamente igual cuando estoy abajo y encima del escenario.
Alguien al que le gusta hacer que los demás lo pasen bien y pasarlo yo también, que siempre voy con la verdad por delante y que odio la falsedad y la hipocresía que hay en este mundo el espectáculo.
2. ¿Qué recuerdo de tu infancia sigue acompañándote hoy?
Ufffffff!!!! tengo muchos porque afortunadamente tuve una infancia maravillosa, pero tengo dos que quizás sobresalgan de los demás. Primero nacimiento de mi hermana y segundo la primera vez que me subí a un escenario con 10 años.
3. ¿Qué le dirías al niño que fuiste?
Joder, voy a parecer egocentrista o imbécil, pero es que lo tengo que decirle nada.
Disfruté de mis padres, de mi hermana, de mis abuelos, a cuya casa me encantaba ir, porque para mí estar con mis abuelos era como estar de vacaciones en verano.
Me crié con mis primos e, incluso te puedo decir, sin miedo a equivocarme, que hay fue cuando me di cuenta de que mi vida estaba encima de un escenario, con tan solo 10 años
4. ¿Cuál ha sido el momento que más ha cambiado tu vida?
La vida nos va cambiando continuamente, y lo que hay que hacer es aprender de cada cosa que te pasa sea buena o mala.
Mi vida cambió cuando murió mi madre y mi vida también cambió cuando descubrí que homosexual y cuando llene por primera vez un teatro.
Pero también cambió cuando nació mi hermana o cuando se me murió mi primera perrita o cuando me traicionaron e intentaron hundirme… todavía quedan muchos cambios por venir… eso espero.
5. ¿Qué miedo has tenido que vencer para llegar hasta aquí?
Pues fíjate lo que te voy a decir. Siempre tuve miedo a subirme a un escenario a hacer reír.
Ese hilo tan fino que hay entre la carcajada y hacer la ridículo siempre me retuvo.
Tengo discos en el mercado, he presentado programas de Television, he hecho radio, he hecho teatro, he participado en muchas series de televisión, pero el hecho de sumar escenario hacer reír y que la gente no lo hiciera me daba pánico. Y fíjate quién te lo está diciendo.
6. ¿Cuál ha sido la herida que más te ha enseñado?
La mentira. Una vez mentí y me hizo tanto mal que no lo he vuelto a hacer.
A veces hay que saber utilizar la mentira, pero si me preguntas… Yo te voy a contestar siempre la verdad

7. ¿Qué persona ha marcado tu vida para siempre y por qué?
Mi madre. Ya te había contado muchos en medios de información y en muchas entrevistas.
Para mí,mi madre ha sido el ser más importante que he tenido en mi vida y de hecho DOS HOMBRES SOLOS, SIN PUNTO COM…NI NÁ está basada en cosas de mi madre. Yo siempre digo que la que triunfa cada noche es mi madre, no yo, pues lo interpreto cada noche encima del escenario
8 ¿Qué sacrificio te ha dolido más hacer para conseguir tus sueños?
He tenido la suerte de amar mi profesión, desde que tengo uso de razón y a mi gente más querida, apoyándome desde el menudo cero por lo tanto no he tenido que sacrificar absolutamente nada, todo lo contrario. He disfrutado cada paso que he ido subiendo y he aprendido de cada paso, que he ido bajando.
9. ¿Hay algo que la gente suele asumir sobre ti y que está muy lejos de la realidad?
Por supuesto. Mis apariciones en los programas de cotilleo, apariciones forzadas para poder defenderme de las acusaciones, que en su momento se me hicieron, como haber hecho la fotografía del cadáver de Carmen Ordóñez o de Chiquito de la Calzada, dieron una imagen de mí totalmente equivocada y todavía hay gente que se piensa que aquello fue verdad y me mira con malos ojos y malas intenciones.
También es verdad que muchas de esas personas han tenido la oportunidad de conocerme y han cambiado por completo su percepción sobre mí… me quedo con eso
10. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste y qué provocó ese momento?
Yo lloro muchísimo. Soy Cancer y por ende sensible.
Llorar es necesario tanto por razones buenas como por malas y la última vez que lloré ha sido por una razón buena que todavía no te puedo contar.
11. ¿Qué es lo que más agradeces en esta etapa de tu vida?
El que se hayan ido de mi vida gente impresentable y asquerosa a las que quise y luego intentaron hundirme, sin conseguirlo, y la llegada de nueva gente a la que amo
12. ¿Qué te sigue quitando el sueño?
El café ja ja ja ja ja.
Mira, ahora se lleva mucho eso de dos puntos cállate la boca y no digas nada.
Hubo una etapa de mi vida en la que hacía eso y eso me quitaba el sueño. Ahora sé que soy capaz de decir “ te quiero” por portarte bien conmigo y por ser buena persona y por quererme también tengo licencia para llamar “hijo de puta” a quien se lo merezca
13. ¿Qué te devuelve la paz cuando todo parece derrumbarse?
Pues si quieres que te diga la verdad, no lo sé. Yo me quiero mucho y tengo mucha confianza en mí mismo y cuando se ocurre te da fuerzas para tirar hacia delante pase lo que pase… Ahora que me lo preguntas te diré que puede ser eso
14. ¿Cómo te gustaría que te recordaran cuando ya no estés?
Mira esto que te voy a decir es una puñetera chulería, pero creo que después de casi 30 años haciendo reír a la gente mientras que me recuerden y en ese momento se les venga una sonrisa o una carcajada creo que haber cumplido mi misión en este mundo.
14.Cuando se apagan las cámaras, los focos y los aplausos… ¿quién queda?
Yo. Te parece poco?
Cuando todo se apaga, te queda pensar si lo has hecho bien o si te has equivocado. Y apuntarlo para mejorar la próxima vez.
Y así, después de dejar a un lado los títulos, los reconocimientos, los focos y todo aquello que el público conoce, llegamos al final de este encuentro con Manolo Medina.
Gracias por abrirnos una puerta mucho más difícil de atravesar que cualquier escenario, despacho, estudio o terreno de juego: la puerta de tu vida. Gracias por compartir recuerdos, emociones, heridas, sueños, miedos y esas pequeñas verdades que, al final, son las que realmente nos permiten conocer a la persona que hay detrás del personaje.
Porque eso es, precisamente, Humanizando a… detenernos por un instante, mirar más allá de lo que todos ven y descubrir que detrás de cada nombre conocido hay una historia, una infancia, unas luchas, unos silencios y un corazón que siente como el de cualquiera de nosotros.
Gracias, Manolo, por regalarnos tu tiempo, tu cercanía y, sobre todo, tu verdad. Ha sido un placer conocerte un poco más, pero, especialmente, descubrir a la persona que permanece cuando se apagan los focos.
Y ahora que cerramos estas páginas, surge inevitablemente una nueva pregunta…
¿Quién será el próximo protagonista de “Humanizando a…” en El Victoriano?
Alguien conocido. Alguien con una historia que merece ser escuchada. Alguien que, quizás, creemos conocer… pero del que todavía nos queda mucho por descubrir.
La respuesta llegará muy pronto.
Porque detrás de cada persona hay una historia.
Y nosotros seguiremos aquí, dispuestos a leerla.






